El Arco de Triunfo de París empaquetado

 


 

 

Por Susana Benko.

París volvió a ser escenario del esperado acontecimiento urbano proyectado por el artista búlgaro Christo Javacheff, o Christo como se le conoce, pues, el Arco de Triunfo fue finalmente empaquetado. Se realizó como previsto y estuvo a la vista del transeúnte desde el 18 de septiembre al 3 de octubre de este año, tal como fue anunciado. Esta acción fue ampliamente difundida en todos los medios internacionales.

Christo, recordemos, se encontraba trabajando en los detalles de esta obra en su estudio en Nueva York cuando falleció por causas naturales en mayo de 2020. No obstante, fue posible materializarlo gracias a la voluntad de su sobrino Vladimir Javacheff y al equipo de trabajo que lo acompañó, quienes conocían en profundidad los detalles del proyecto. De hecho, el artista dejó abundante documentación, entre estudios, cálculos, dibujos, material explicativo e ilustrativo que permitió llevar adelante esta monumental empresa.

El Arco de Triunfo, monumento emblemático de la historia francesa, fue envuelto con 25.000 metros cuadrados de tela de polipropileno reciclable color plata y 7.000 metros de cuerda roja. Fue un proyecto completamente autofinanciado mediante la venta anticipada de los dibujos y bocetos preparatorios para cubrir los gastos de producción. Envolverlo fue uno de los sueños de Christo quien comenzó a idearlo a principios de los años sesenta. París fue importante en la vida del artista. Fue allí donde conoció en 1958 a Jeanne-Claude, su esposa, quien además de pareja sentimental fue su principal colaboradora hasta su fallecimiento en 2009. Vivieron en esta ciudad hasta mediados de los años sesenta. Con el tiempo decidieron identificar la autoría de sus obras como “Christo y Jeanne-Claude”. Él dedicado a la creación y concepción de proyectos cada vez más monumentales, ella a su gerencia y producción.

Christo es uno de los artistas más representativos de tendencias contemporáneas conocidas como “Public Art” (“Arte público”), “Urban Art” (“Arte urbano”) y “Land Art” (“Arte de la tierra”) pues además de edificaciones, ha empaquetado asimismo vastos paisajes. Su trayectoria comenzó en ese mismo año 1958 empaquetando pequeños objetos, como latas y botellas. Más adelante, a inicios de los años sesenta, se atrevió a empaquetar objetos de mayor tamaño como una moto y un Volkswagen, así como realizó esculturas y levantó muros acumulando barriles algunos pintados, otros envueltos, hasta alcanzar dimensiones considerables en años más recientes.

En todos sus emprendimientos la dupla Christo y Jeanne Claude ha desafiado la escala: en 1983 envolvieron once islas de la Bahía de Biscayne de Miami; en 1985 empaquetaron el Pont Neuf, gigantesco puente sobre el río Sena, y diez años más tarde, al Parlamento alemán en Berlín. Esto por nombrar tres de sus muchas piezas de igual envergadura y complejidad. Tocó el turno al Arco de Triunfo de París, uno de sus primeros sueños y su última obra póstuma monumental.